¿Por qué seguir tomando notas con lápiz y papel?
Consejos y trucos

¿Por qué seguir tomando notas con lápiz y papel?

Durante muchos años las agendas clásicas de papel han sido la principal herramienta de organización en muchas oficinas. Ahora, tras los avances tecnológicos, cada vez son más los que optan por utilizar el ordenador o el portátil para tomar notas.

Es cierto que tener una agenda digital puede resultar muy útil, pero ¿es siempre la mejor forma de organizarse?

Según un estudio realizado en 2014 por la Asociación de Ciencias Psicológicas, los  estudiantes que toman apuntes en papel recuerdan mejor la información que anotan, en comparación a quienes toman notas con el ordenador. Al escribir a mano, utilizan sus propias palabras y frases de manera que las notas en papel les ayudan para memorizar. También permiten al cerebro recrear las emociones y los procesos de pensamiento, así como reproducir el contenido.

Además, según la profesora Anne Mangen de la Universidad de Stavanger en Noruega, cuando se escribe a mano se utilizan diferentes partes del cerebro. Anne Mangen asegura que también es positiva la sensación  de tocar el lápiz y el papel, mejor que la de tocar el teclado.

Resumimos los beneficios de escribir a mano sus notas en una agenda y las áreas clave donde el papel triunfa sobre lo digital.

Se pueden personalizar

Cuando toma notas a mano, crea sus propias señales y trucos para recordarlas, es decir, puede crear un sistema personalizado y único.

Además, escribir a mano le puede ayudar a crear buenos hábitos, como anotar cada mañana las tareas pendientes para cada día.

En el trabajo también le puede ayudar a planificar y mejorar su productividad porque puede crear un diario de tareas personalizado, con sus horarios de trabajo y sus citas, tanto laborales como domésticas.

Son privadas

Otra ventaja de las agendas es que son privadas. En ella anota información que solo usted necesita saber. De hecho, todavía se mantiene la regla no escrita de que no está bien husmear en las agendas o diarios privados de otras personas.

Los diarios digitales, en cambio, se suelen compartir. Obviamente esto tiene sus ventajas a la hora de organizar reuniones, pero en el resto de casos puede ser un método demasiado indiscreto.

No hay lugar para el error

A todos nos ha pasado alguna vez: confiamos plenamente en la tecnología, guardamos información importante y anotamos nuestras citas en el ordenador y de repente misteriosamente se borra todo lo que habíamos hecho. Con un diario de papel o un cuaderno de tapa dura, puede guardar todo sin temor a que se borre. Y es que a estas alturas el papel y el bolígrafo siguen siendo más fiables que sus homólogos digitales.

Ayuda a aclarar las ideas

Escribir las cosas a medida que se nos ocurren es una buena manera de planificarnos y de elaborar estrategias.

El uso de un cuaderno y un bolígrafo o un lápiz para anotarlas, también le da la oportunidad de hacer garabatos. Y, aunque le parezca lo contrario, los expertos aseguran que hacer garabatos ayuda a concentrarse y a recordar.

La escritura manual también puede ayudarle a ser más creativo y a elaborar bocetos y listados, incluso puede que a raíz de tomar notas en papel sea capaz de sacar a la luz algunas ideas que tenía en el subconsciente.

Placer visual

Quienes utilizan agendas de papel suelen anotar también en ellas sus pensamientos y sentimientos. Para ellos, además, comprar una agenda nueva cada año tiene algo de ritual de buena suerte. Les parece emocionante tener una agenda repleta de páginas en blanco que hay que rellenar con fechas, ideas y notas importantes. Después siempre pueden releer todo lo anotado y vivido ese año.

Tener un diario digital u optar por uno convencional de papel es cuestión de gustos y preferencias. Ambos métodos tienen sus ventajas y conllevan rutinas diferentes. Hay quienes prefieren planificar sus semanas laborales sobre el papel y quienes se decantan más por el ordenador y la nube.