Trabajar sentado Vs trabajar de pie
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Trabajar sentado Vs trabajar de pie

Las oficinas tradicionales nos evocan a un espacio con gente trabajando en cubículos o sentados alrededor de escritorios. Ahora, una nueva tendencia se centra en la necesidad de cambiar de postura y analiza los pros y los contras de que también se trabaje de pie.

Escritorios tradicionales o Escritorios de pie ¿Qué es mejor?

Escritorios tradicionales

Es posible que ya sea costumbre ver empleados encorvados delante del escritorio para llevar a cabo sus tareas, pese a que no es lo más recomendable desde el punto de vista de su salud.

Aunque existen formas de sentarse correctamente, aquellos que pasan largas horas sentados frente al escritorio corren el riesgo de sufrir los efectos que a largo plazo puede acarrear una postura incorrecta al sentarse. Esta puede provocar rigidez en los músculos, dolor de espalda e, incluso, puede estar relacionado con enfermedades graves como la diabetes y enfermedades del corazón.

No obstante, también hay ocasiones en las que es necesario sentarse. Aprovechar el descanso para hacer ejercicio es beneficioso, pero será necesario un descanso tras ello por lo que será más fácil trabajar sentado. Lo mismo ocurre en situaciones especiales como embarazos, varices u otro tipo de inconvenientes físicos.

Por eso, vale la pena invertir en sillas ergonómicas para la oficina que servirán para mejorar el confort y conseguir la postura correcta. Ayudará también a prevenir dolores de espalda y cuello causados por una mala postura.

Consejo: no existen sillas de talla única que sirvan para todas las personas. La silla ideal se tiene que ajustar a la altura y tamaño de cada empleado, con la inclinación del asiento y la subida / bajada de los brazos. Los brazos se tienen que poder colocar en ángulo recto al teclado. Si el presupuesto para sillas nuevas es limitado, es recomendable considerar el uso de complementos como un cojín lumbar o una almohadilla.

Escritorios de pie

Estar sentado delante de un escritorio durante toda la jornada, incluso durante la hora de descanso, puede causar pesadez y letargo físico. Es entonces cuando un escritorio de pie tiene mayores beneficios.

Trabajar en escritorios de pie también puede resultar beneficioso para la mente, que puede estar más activa. Además, disminuye la rigidez en las piernas, lo que también favorece al cerebro.

De hecho, un efecto inmediato es que aumenta la concentración. Estirar las piernas ayuda a eliminar bloqueos ya que permite que el flujo de sangre llegue mejor al cerebro y eso puede despertar nuestra creatividad. Otra ventaja es que se queman más calorías si se trabaja de pie que si se está sentado.

También hay algunos inconvenientes. Por ejemplo, aquellos que ya hayan sufrido lesiones o problemas por malas posturas, trabajarán mejor en una silla. Estar de pie durante largos períodos con una lesión en la espalda puede presionar en exceso la columna vertebral y acrecentar los problemas a largo plazo. El tipo de zapatos que se utilice también influye; es necesario que sean cómodos.

Consejo: un escritorio de pie ajustable debe colocarse de manera que el monitor del ordenador esté aproximadamente a 60 centímetros de sus ojos. Para ver cómodamente la pantalla, se debe mirar hacia el frente o ligeramente hacia abajo. El escritorio debe estar a una altura en la que los codos puedan descansar en un ángulo de 90 grados. Los usuarios de portátiles deberían considerar un teclado y un ratón externos para no acercarse mucho a la pantalla a la hora de escribir.

Lo mejor de los dos

Ambos tipos de escritorio tienen sus ventajas. Lo ideal es encontrar un equilibro entre los dos, cambiando con frecuencia de escritorio para ver cuál es el adecuado para cada trabajador. Se puede comenzar sentado durante 20 minutos, levantarse durante otros 20 y después de 2 horas hacer una pausa de 15 minutos. Así se favorece la creatividad gracias al movimiento y fluido de la sangre por el cuerpo.

También puede ser útil habilitar ambos escritorios en el mismo puesto, pero cuando hay poco espacio no siempre es posible. Para estos casos los escritorios ajustables son la solución pues permiten trabajar en el mismo lugar ya sea sentado o de pie. Esto puede resultar algo más caro, pero a cambio se reducen las molestias y el dolor producido por una mala postura lo que, sin duda, mejorará la productividad de la oficina y disminuirá el ausentismo laboral. Una inversión que vale la pena.

Consejo: el escritorio necesita dos niveles: uno para el monitor y otro para el teclado, para no forzar en exceso el cuello y los brazos. Las dimensiones del escritorio deben dejar suficiente espacio para estar de pie cómodamente frente a la pantalla y también tendrá que ser lo suficientemente grande para colocar equipos de oficina adicionales, como archivadores, el teléfono y carpetas.

Antes de tomar cualquier decisión respecto al escritorio y modos de trabajo, asegúrese de que es una buena opción para sus empleados.