¿Es recomendable fijar en la oficina un código para el verano?
Ideas para la oficina

¿Es recomendable fijar en la oficina un código para el verano?

Cada verano se reabre el debate sobre si conviene o no fijar un código sobre cómo vestir para los empleados de la oficina. Es cierto que cuando hace calor, llevar un traje completo o un uniforme pesado puede dificultar el trabajo, lo que a su vez puede afectar la productividad y la motivación de la plantilla.

No obstante, relajar las normas de cómo vestir –en el caso de que la empresa las tenga establecidas- también puede conllevar que los trabajadores se relajen demasiado y no reflejen la imagen que la compañía quiere proyectar.

 

Los pros de tener un código sobre vestimenta

Tener reglas sobre cuál es la ropa más adecuada para trabajar en la oficina tiene ventajas.

Si usted suele mantener reuniones con clientes o trabaja de cara al público, un código sobre cómo vestir ayudará a crear una imagen definida de su empresa. Además, los empleados tendrán un protocolo de trabajo y sabrán claramente lo que es y no es aceptable a la hora de vestir en la oficina.

De igual modo, un código sobre cómo vestir en el trabajo es sinónimo de profesionalidad y puede generar buen ambiente en la plantilla, ya que todos pueden sentirse que son parte del equipo. También evitará preguntas incómodas sobre qué ropa es apropiada o no. Sin olvidar que los empleados podrán consultar el código sobre cómo vestir y evitar cualquier problema de seguridad o de recursos humanos.

Los contras de tener un código sobre cómo vestir

No obstante, aplicar normas sobre la forma de vestir de los trabajadores también puede conllevar algunos contras. Los empleados podrían sentir que su libertad de expresarse está siendo restringida y no todos se sentirán cómodos con el atuendo que debe ser usado.

 

No podemos olvidar que la importancia de un código sobre cómo vestir profesional depende especialmente de la profesión, del tipo de trabajo y del sector al que pertenece.

No se puede aplicar una “talla única” para todos los empleos, sea cual sea la temporada. Algunas empresas se muestran más benevolentes en este sentido y permiten que el personal vista a su gusto, de forma más relajada.

 

Consejos para elegir un código sobre cómo vestir

 

A la hora de decidir la ropa para ir a la oficina, es importante garantizar un equilibrio justo para todos. Si desea implementar un código para el verano, estas cuestiones son clave:

 

  1. Lo primero, la salud y la seguridad

Es importante tener en cuenta todas las consideraciones de salud y seguridad cuando se trata de un código sobre cómo vestir laboral. Mire bien qué calzado sería el más apropiado y evite cualquier prenda que pueda poner en peligro a los empleados.

 

  1. Sea claro en sus argumentos

Informe a la plantilla de lo que está tratando de hacer y qué razones le llevan a hacerlo. Por ejemplo, puede decirles que está tratando de crear un ambiente de trabajo positivo y profesional donde los empleados se sientan cómodos.

 

  1. Sea coherente

Al aplicar un nuevo código sobre cómo vestir, asegúrese de que todo el mundo sigue las mismas normas y que se aplican de manera coherente en todos los ámbitos. Es posible que tenga que ser más flexible en algunos casos por cuestiones religiosas, culturales o de discapacidad, para asegurar que las necesidades de todos estén satisfechas.

 

  1. Permanezca neutral

Asegúrese de que el código sobre cómo vestir se aplica por igual en ambos géneros y trate de no diferenciar entre hombres y mujeres.

 

  1. Póngalo por escrito

Asegúrese de anotar su política de cómo vestir y de que tanto el departamento de Recursos Humanos como sus abogados la revisan y le dan su aprobación. Cuando haya consenso, envíe las normas a todos los empleados y asegúrese de que las leen.

 

Crear un código sobre cómo vestir en el trabajo puede ser útil para que todo el mundo se sienta cómodo y se vista adecuadamente en la oficina.

Asegúrese de que todo el personal esté al tanto de las directrices que se han establecido y de que la igualdad y la equidad se practican. Puede ser un asunto algo polémico, pero manejado con cuidado, se puede llegar a una solución consensuada que mantenga a los empleadores y empleados satisfechos.